Grimaneza Wiese Montero y su esposo fundaron el Centro Peruano de Audición,
Lenguaje y Aprendizaje (CPAL), una escuela para niños sordos de Lima Luego de
casarse a los 17 años y salir embarazada, enfermó de rubéola. La consecuencia de
aquel desafortunado incidente fue que Rodolfo, su primogénito, naciera sordo. Sin
embargo, Grimaneza Wiese Montero, vecina de Surco, no se amilanó y junto con su
primer esposo, Rodolfo Neuhaus, fundó la primera escuela de educación oral para
niños sordos de Lima, hoy Centro Peruano de Audición, Lenguaje y Aprendizaje
(CPAL). Rodolfo creció, se casó, tuvo hijos y hoy hace una vida normal como
cualquiera. Para Grimaneza la historia fue otra: dedicó los siguientes 50 años de su
vida a ayudar a los demás, como ayudó a su hijo.
La siguiente es la entrevista:
P: ¿Qué tiempo tiene trabajando en el CPAL?
GWM: Cincuenta años. La misma cantidad de años que tiene el instituto. Yo fui una
de sus fundadoras.
P: ¿Cómo nació la idea?
GWM: Porque mi hijo mayor, Rodolfo, nació sordo y había que rehabilitarlo.
Pero era una rehabilitación manual, gestual, y nosotros queríamos algo mejor para él.
P: ¿Y cómo empezaron?
GWM: Empezamos con dos médicos, dos maestros y 12 niños.
P: ¿Actualmente cuántos son?
GWM: Aproximadamente 140, desde bebés hasta niños de 12 años. Además, trabajan
más de 350 personas distribuidas en sus cuatro núcleos, por donde pasan más de
1.200 personas diariamente.
P: ¿Es todo un complejo?
GWM: Sí, ahora hay dos colegios y dos institutos. Uno es el colegio para niños sordos
Fernando Wiese Eslava, y el otro es Antares, para niños con problemas de aprendizaje.
También ofrecemos dos maestrías, en convenio con la Universidad Católica, para
la especialización de profesores.
P: Habrán pasado por épocas muy malas…
GWM: Sí, pero siempre hemos encontrado la fórmula para salir adelante. Nosotros
creemos mucho en la Virgen de Guadalupe.
P: ¿Por qué lo dice?
GWM: Una vez no teníamos dinero para pagar las planillas. Era diciembre y había que
pagar enero y febrero a los profesores. Con la directora no sabíamos qué hacer. Ya era
de tarde cuando llegó un señor diciendo que quería hacer una donación, y nos entregó
un sobre con la cantidad exacta que nos faltaba. Nos miramos y nos reímos.
LA FICHA:
Nombre: Grimaneza Wiese Montero.
Edad: 77 años.
Trayectoria: Nació en Lima. Hija única, se casó a los 17 años y tuvo cinco hijos de su
primer matrimonio. Convirtió en profesión su deseo de orientar a padres con niños
sordos. Actualmente es presidenta del consejo directivo y del comité ejecutivo del
CPAL.
Condecoraciones: En el 2007, Wiese Montero fue condecorada por el canciller José
García Belaunde con la Orden del Sol del Perú en el Grado de Comendador. Pero antes
que los aplausos ella prefiere seguir escuchando a los niños.
Por Jorge Moreno Matos
Referencias
http://elcomercio.pe/lima/ciudad/tener-hijo-sordo-le-cambio-vida_1-noticia-341483
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