lunes, 30 de junio de 2014

Satisfacción Vital y Adultos Mayorer


La Satisfacción Vital ha sido un gran punto de interés en la investigación gerontológico-social por más de 40 años (Inga y Vara, 2006). En losúltimos años se ha generado un especial interés por la investigación relacionada con la tercera edad (Mella et al., 2004). Este creciente interés sepuede deber al considerable aumento de personas que viven esta realidad,el cual hace surgir el interés a escala mundial por sus condiciones de vida ylas necesidades específicas de este grupo, cobrando relevancia en los últimos años, las investigaciones relacionadas con el bienestar subjetivo deladulto mayor y de las variables específicas que tienen una influencia en él.Por lo que es una realidad que las sociedades occidentales están envejeciendo, aunque buena parte de las personas mayores pueden desenvolverse adecuadamente en el día a día, los porcentajes de mayores dependientesvan en aumento (López y Crespo, 2007).

Frente a lo anterior, estudios realizados por el Instituto Nacional de Estadísticas (2000), evidencian que se espera que para el año 2010 la población en Chile que va a superar los 60 años, corresponderá a un 12,94% de la población total. Y aunque el envejecimiento se presenta hoy como una tendencia universal, su intensidad varía, sobre todo entre las distintas regiones (Barrón, Mardones, Vera, Ojeday Rodríguez, 2006). Actualmente, los países desarrollados presentan unnúmero elevado de personas mayores y esta tendencia va constantementeen aumento. Para García (2007), el aumento de la esperanza de vida con elconsiguiente envejecimiento de la población mundial es un logro. El problema es que ni la sociedad ni la economía están adaptadas para ese cambioque plantea nuevos problemas de atención sanitaria, recursos económicos,empleo, educación, entre otros. Este envejecimiento demográfico de nuestra población constituye el gran desafío del tercer milenio, pues trae consigo transformaciones notables en todas las esferas de la vida familiar, social, sanitaria, económica, política y educacional. Pereira (1999), señalaque el envejecimiento poblacional conlleva una creciente demanda de servicios y atenciones que son propios de las necesidades que generan losadultos mayores, las que se enmarcan en áreas diversas como la economía,vivienda y urbanismo, salud, participación social y educación. En relaciónal proceso de envejecimiento de la población, Castro et al. (2007) sugierenque se torna necesario no sólo informar sobre la calidad de vida de la tercera edad, sino que también establecer programas colectivos de atención completa e interdisciplinaria que atenúen varios aspectos del proceso de envejecimiento. 

Los procesos de envejecimiento y el cúmulo de pérdidaspsicosociales que acontecen durante la vejez parecen determinar en algunos ancianos su incapacidad para percibir sus competencias y habilidadesy, desde luego, los aspectos positivos del entorno que les rodea y de la vidaen general (Mella et. al., 2004). Por lo que puede ser valioso definir quéaspectos son los que influyen en la satisfacción vital de las personas de latercera edad, para que en su posible modificación, pueda influir en la calidad de vida de éstos. Inga y Vara (2006) plantean que para el adulto mayor,la familia sigue siendo la principal fuente de apoyo emocional, de seguridad, cuidado y afecto, ya que constituye un mecanismo natural de atención.En relación al apoyo social percibido para este grupo etario, Fernández-Ballesteros et al. (1992), señalan que las relaciones positivas y el poseerredes de apoyo, influyen en la mantención de una autoimagen positiva yuna autoestima elevada, aspectos centrales del bienestar subjetivo. Del mismo modo Mella et. al. (2004), confirman que el bienestar subjetivo estádeterminado principalmente por el grado de apoyo que el adulto mayorsiente que tiene por parte de su entorno. Castellón et. al (2004), señalan quepara el adulto mayor las variables psicosociales, según la mayoría de losestudios que parecen predecir mejor la satisfacción vital son; la salud, lashabilidades funcionales, los contactos sociales y la actividad de la persona.Argyle (1992), en relación a los determinantes de la felicidad afirmaque la salud es importante en todas las edades, pero especialmente parael adulto mayor, para quienes suele ser un problema y una fuente depreocupación. Los ingresos son relativamente poco importantes para los jóvenes y muy importante para personas mayores, puesto que también en este caso tienen menos.

Referencias

Argyle, M. (1993), La psicología de la felicidad, Alianza editorial S.A., Madrid.         

Atienza, F., Pons, D., Balaguer, I. y García_Merita, M. (2000), "Propiedades psicométricas de la escala de satisfacción con la vida en adolescentes". Psicothema. Vol. 12, nº 2, pp. 314-319.

Ballesteros, B., Medina, A. y Caicedo, C. (2006), "El bienestar psicológico definido por asistentes a un servicio de consulta psicológica en Bogotá Colombia", Univ. Psychol. Bogotá. Vol. 5, nº 2, pp. 239-258.        

Barrón, M., Mardones, M., Vera, S., Ojeda, G. y Rodríguez, F. (2006), "Comparación de estilos de vida de la población económicamente activa mayor de 65 años entre las ciudades de Chillan y Valparaíso, Chile". Teoría, Vol. 15, nº 1, pp. 33-44. 

Fernández-Ballesteros, R., Izal, M., Montorio, I., González, J. y Díaz, P. (1992), Evaluación e intervención psicológica en la vejez. Ed. Martínez Roca, Barcelona.

No hay comentarios:

Publicar un comentario