Adriana Perugache, Ana
Caicedo, Karen Barón.
Psicología,
Universidad de Nariño, San Juan de Pasto, Colombia.
Resúmen Central: Las perspectiva de vida en aumento, las
condiciones socio demográficas que se ven permeadas
por esta situación, el escaso abordaje de la parte emocional del adulto mayor y el reto de las
nuevas ciencias en abordar estos fenómenos, son los principales justificantes de este
trabajo, que tuvo como objetivo determinar el efecto del programa de Educación Emocional
“EMOCIONANDO”, sobre la satisfacción con la vida percibida en un grupo de adultos
mayores, mediante la utilización de un diseño experimental pre prueba, pos prueba con grupo
control y experimental, cuyos participantes fueron 40 adultos mayores de la Fundación Tercera Edad
San Antonio FUNTESA. El instrumento utilizado fue el Índice de Satisfacción Vital-A
que mide la satisfacción vital en cinco dimensiones: Congruencia, Entusiasmo,
Autoconcepto, Tono emocional, Resolución y fortaleza.
El programa contempló cinco módulos que
corresponden a las habilidades emocionales de autoconciencia, regulación emocional, auto
concepto, habilidades de vida y bienestar e inteligencia interpersonal y se
guió bajo el paradigma de
Salud Mental Positiva. Los resultados obtenidos muestran que el programa de Educación
Emocional, mejoro significativamente los niveles de satisfacción con la vida en el grupo
experimental, mientras que en el grupo control no se presentaron cambios. Estos resultados se
atribuyen al hecho de que las dimensiones que conforman la satisfacción con la vida están
contempladas en cualquier programa de educación emocional, lo cual sugiere la importancia de las
emociones en los procesos vitales y para este caso específico de la vejez. Asimismo, el programa
les permitió descubrir nuevas formas de asumir la vejez de manera más positiva, además de
afrontar las situaciones de la vida de una manera más adecuada (Bisquerra, 2003 y
Ribes, Fillela y Aguilló (2005).
El estudio es concluyente en la indiscutible importancia que posee
el conocimiento y manejo de las emociones propias y las de los demás, en virtud de la satisfacción personal y el éxito en la vida (Urrutia y Villagra, 2010).
Bisquerra, R. (2003).
REFERENCIA
Educación Emocional y competencias básicas para la vida. Revista de investigación educativa, 21 (1), 7-43. Recuperado el 14 de enero de 2012, de http://dialnet.uniroja.es/servlet/articulo?codigo=649432. Filella, G; Soldevila, a., Cabello, E.,
Franco, L., Morell, A. & Farré, N. (2008). Diseño, aplicación y evaluación de un programa de Educación Emocional en un centro penitenciario. Revista Electrónica de Investigación Psicoeducativa, 6 (2), 383-400. Recuperado el 20 de enero de http://stel.ub.edu/grop(files/Art_15_243.pdf.
Urrutia, N. & Villarraga, C. (2010). Una vejez emocionalmente inteligente [versión electrónica], de la base de datos eumed.
WCBCT 2013 Abstract Book Page 784

excelente articulo , que bien que exista gente que cree estos tipos de programas para los adultos mayores
ResponderEliminarAsí es Claudia. Espero que también nosotros logremos poner nuestro granito de arena en un buen desarrollo social.
EliminarSin duda el manejo de nuestras emociones en armonia con la de los demas mejora considerablemente la satisfaccion que tenemos con la vida, sobre todo en los adultos mayores.
ResponderEliminarAsí es, sería interesante que en el colegio nos den una educación basada en la personalidad e inteligencia emocioanl. Así cuando lleguemos a la vejez podamos tener una muy buena inteligencia emocional y sobreponernos a los problemas.
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